Cuando ya se han rebasado los 100 días de gracia de nuestra accidentada alcaldesa, podemos iniciar unas primeras valoraciones de sus actuaciones, mis reflexiones son las siguientes:
El caso Pretoria a mí entender tiene dos componentes: uno urbanístico y otro económico. Las responsabilidades políticas del componente urbanístico (que han sido suficientemente aclaradas y difundidas) parece que se han depurado satisfactoriamente. El alcalde Bartomeu Muñoz presentó su renuncia al igual que el concejal de Urbanismo Manuel Dobarco, ambos están a la espera de la resolución judicial de las presuntas imputaciones que tienen por parte del juez Baltasar Garzón. Carmen Moraira, teniente de alcalde de Servicios Territoriales, aunque no estaba imputada por el juez Garzón, y según ella no tenía ni idea de las irregularidades que presuntamente estaban realizando sus compañeros, seguramente por dignidad política y personal, como teniente de alcalde de Servicios Territoriales presentó su dimisión, y ha vuelto a su trabajo ordinario.
Sin embargo no ha sucedido lo mismo en la vertiente económica. Según el auto del juez Garzón, cito textualmente, “de lo actuado se desprende la existencia de un grupo organizado de personas en torno al Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet con ramificaciones en otras localidades de Cataluña… Las actividades principales del grupo han consistido en lograr… el cobro de comisiones, cohecho, fraude a la Hacienda, fraude en las subvenciones de la Unión europea, exacciones ilegales y tráfico de influencias entre los componentes del grupo, aprovechando los cargos institucionales de unos, la posición y contactos políticos de otros, y la actividad empresarial de los demás.” Continúo citando el auto del juez Garzón: “Las cantidades que resultaron de la rectificación en las principales operaciones estudiadas (Badalona, Pallaresa y Niesma) y que no se ingresaron en las arcas municipales fueron de13.000.000 € (Pallaresa). La Sindicatura de Comptes halló en 2003 irregularidades en varios aspectos en las cuentas del Ayuntamiento. Transparency Internacional España, en su informe sobre las contrataciones de servicios del año 2009, puntuó a nuestro ayuntamiento con un cero patatero, sobre cien. Los indicadores que evaluaban eran: 1. Procedimiento de contratación de servicios y 2- Relaciones y operadores con proveedores.
Según el País del 1 de marzo existe una auditoría externa encargada por la ex interventora en la que advierte que Gramepark está al borde de la quiebra y alerta de su “colapso” y que éste podía extenderse a las cuentas del Ayuntamiento, que se vería obligado a pedir la tutela financiera de la Generalitat, el Equipo de Gobierno hizo caso omiso a este informe encargado por la interventora.
Según declaraciones de Nuria Parlon en la entrevista que le hacen en el País, (24 de febrero) reconoce que Gramepark tiene una deuda de 65 millones de euros. Las declaraciones realizadas por la ex interventora Maite Carol en diferentes medios de comunicación, apartada de su cargo tras emitir un informe desfavorable con respecto al Presupuesto del 2010, afirma que el Equipo de Gobierno ignoraba sistemáticamente los informes en los que ella alertaba de las ilegalidades derivadas por algunas decisiones tomadas por Gramepark, actualmente intervenida por la Oficina Antifraude de Cataluña, no hacen más que seguir aumentando las dudas sobre la gestión económica del Ayuntamiento.
A Juan Carlos Mas, teniente de alcalde de Àrea de Serveis Interns i Promoció Econòmica, responsable de la Hacienda Municipal, tampoco el juez Garzón le ha imputado en su auto, pero a la vista de todo lo sucedido, ¿no debería por dignidad personal y política al igual que Carmen Moraira presentar su dimisión? Corresponde al concejal de Hacienda elaborar la propuesta de los presupuestos municipales y proponer su aprobación a Pleno. Ha de quedar claro que los presupuestos de Gramepark forman parte del Presupuesto consolidado del Ayuntamiento, por lo que no cabe excusa ni se puede alegar ignorancia por parte del concejal de Hacienda. Corresponde al concejal de Hacienda velar por los dineros públicos, es decir del pueblo, de todos los ciudadanos.
Nuestra Alcaldesa Núria Parlon, el día de su toma de posesión pidió perdón a los ciudadanos, y continuó diciendo “tengo el bastón de alcaldesa, pero no lo he ganado en unas elecciones y actuaré en consecuencia, desde la responsabilidad y la confianza que habré de ganarme cada día”. Es verdad que ha tomado medidas ejemplares y esperanzadoras: paralizó los proyectos que aparecían en el auto del juez Garzón y se comprometía a revisarlos, se comprometió a hacer auditorías, para aclarar las cuentas (que cada día se retrasan más) y cesó de forma fulminante a todo el equipo técnico del anterior alcalde.
Además de los ceses técnicos, también deberían de haber ceses políticos. Yo no defiendo el cese de todo el Equipo de Gobierno, es verdad que en un artículo anterior los trataba de ineptos por omisión, y lo sigo manteniendo, pero también es verdad que la alcaldesa ha pedido perdón y sobretodo ha decidido ganarse la confianza día a día. Para ganarse mi confianza y creo que la de muchos colomenses, ya que Juan Carlos Mas como concejal de Hacienda no ha dimitido por decisión personal, es una buena oportunidad de que lo cese ya que corresponde a la alcaldesa nombrar y cesar a los concejales delegados, y visto todo lo anteriormente expuesto, creo que sobran motivos para el cese y no caben excusas.
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